viernes, 31 de julio de 2009

GEN Y

No sabía que nací en el período de los baby boomers en la categorización de Don Tapscott que identifica la demografía de acuerdo a eras digitales. Los hijos de aquella generación los denomina Gen Y, es decir que nacieron inmersos en la cultura digital de hoy. Esto tiene enormes consecuencias para la educación, las relaciones familiares, las empresas, entre otros. Recomiendo el libro Grown Up Digital de este autor.

LA CONSULTORIA

La Consultoría es un enfoque, estrategia, proceso, método que permite a dos grupos (uno interno y otro externo) interactuar para mejorar una organización. Pero además, facilita el tránsito por diversas etapas para llevarlas a un estadío mejor. Sin embargo, algo que casi siempre se pasa por alto y que condice a lamentables estrellones con la realidad, es que la organización está en un contexto específico y tiene una historia interna: ambos factores debes tomarse en cuenta a la hora de hacer consultoria organizacional.

jueves, 30 de julio de 2009

LA ESCUELA DEL MAÑANA

ESCUELA DEL MAÑANA SEGUN ALVIN TOFFLER.


Escuelas del siglo 21

  • Escuela abierta las 24 hrs del día.
  • Experiencias educativas personalizadas.
  • Los estudiantes llegan a la escuela en cualquier tiempo.
  • Los estudiantes inician su escolaridad en diferentes edades.
  • El curriculum está integrado a través de disciplinas.
  • Los que nos son profesores de la comunidad trabajan con profesores en el aula y en la escuela.
  • Los profesores trabajan tanto en escuelas como en el mundo fuera de la escuela, por ejemplo en empresas o en trabajo comunitario.
  • Las organizaciones de la sociedad tienen oficinas dentro de la escuela.
  • Se incrementa el número de escuelas "a la carta"

UN EJEMPLAR EDUCADOR II



J. ABELARDO MEJÍA RODRÍGUEZ Y J. RUBÉN MONTAÑEZ SÁNCHEZ , II Y ÚLTIMA
Un ejemplar educador
Años más tarde, en 1983, volvimos a ver a Juan Manuel en Michoacán. Seguía vistiendo pantalón de mezclilla, huaraches, y en lugar de camisa de manta, ahora traía una sudadera. La larga melena había desaparecido y traía la barba recortada. Gestionaba condiciones para desarrollar un proyecto de enseñanza de la ciencia y la tecnología en el estado. El proyecto se basaba en la instalación del Centro Michoacano para la Enseñanza de la Ciencia y la Tecnología (CMECT), en la localidad de Tzurumútaro, a la orilla del lago de Pátzcuaro. Había concluido su segundo periodo cuatrienal como director de DIE y estaba tramitando su jubilación. En ese tiempo fungía como delegado de la SEP en el estado el ingeniero Diódoro Guerra Rodríguez, con fuertes vínculos con el Instituto Politécnico Nacional, y como gobernador del estado el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quienes vieron con buenos ojos el proyecto y le dieron un fuerte respaldo, el cual, aunado a fondos conseguidos a través del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y al cúmulo de relaciones que el propio Juan Manuel seguía teniendo con el DIE y con otras organizaciones nacionales e internacionales, constituían elementos para augurar buenos y significativos resultados de la puesta en marcha del proyecto.

Con un equipo de trabajo constituido por científicos, pedagogos y artistas, procedentes en su mayoría de la ciudad de México, con experiencia en investigación y desarrollo educativos, y con algunos profesores de educación básica de Michoacán (él siempre creyó en el trabajo multidisciplinario con la participación activa de los profesores de aula), el CMECT inició sus actividades en 1983. La primera tarea fue la realización de un diagnóstico de la enseñanza de las ciencias naturales y la tecnología en una muestra de escuelas de educación preescolar y primaria. A lo largo y ancho del estado, equipos interdisciplinarios realizaron visitas a dichas escuelas, observaron minuciosamente las actividades de enseñanza y aprendizaje de la ciencia y la tecnología de maestros y alumnos, los entrevistaron a profundidad y recopilaron muestras de los trabajos de los alumnos; todo ello aplicando una perspectiva antropológica a la investigación educativa. Los resultados fueron no solamente difundidos en revistas nacionales e internacionales, sino permitieron desarrollar programas de intervención para la mejora de la educación científica. Poco a poco, el CMECT se constituyó en un espacio privilegiado para el trabajo conjunto de niños y maestros en el “Club de Ciencias”; se fue enriqueciendo el acervo bibliohemerográfico del Centro de Recursos para la Enseñanza y el Aprendizaje de las Ciencias; se organizaron seminarios y talleres de profesionalización del personal del centro, particularmente para los profesores de la entidad que se incorporaron al Centro; se coordinaron decenas de talleres con maestros de educación básica sobre estrategias de enseñanza de las ciencias; se editaron revistas para niños y maestros, y se abrieron nuevas líneas de investigación acerca de la cultura escolar.

La experiencia y entusiasmo de Juan Manuel Gutiérrez Vázquez imprimió vitalidad y sentido a las acciones. Los buenos resultados sirvieron para escalar el proyecto del CMECT, el cual fue la base para la creación, en 1985, del Centro de Investigación y Desarrollo del Estado de Michoacán, del cual fue su primer director, y en cuyos inicios contó con tres áreas de trabajo: la de educación (con el personal del CMECT), la de ecología y la de desarrollo tecnológico posteriormente se incorporó el área de estudios socioeconómicos.

Con el cambio de gobierno en la entidad, para el sexenio 1986-1992, cambiaron también las prioridades y las perspectivas de la política educativa y científica en Michoacán. Juan Manuel Gutiérrez Vázquez renunció a la dirección del Cidem y se dedicó a las tareas de consultoría, muy solicitadas por fundaciones y organismos internacionales, para asesorar proyectos educativos principalmente en países “en vías de desarrollo”. Así, entre otros, estuvo apoyando la reforma educativa del gobierno sandinista en Nicaragua, la formación de maestros en los países árabes del sur de Asia, trabajó como académico en la Universidad de Bristol, Inglaterra, en donde tuvo su residencia principal por esos años, y se dedicó a impartir cursos de historia del arte para los obreros ingleses.

En los primeros años de este siglo regresa por tiempos más prolongados a México, alternando sus estancias en la ciudad de México, Morelia y Pátzcuaro. Trabaja en varios proyectos para el Crefal, en donde se destaca como editor de la revista Decisio, orientada a proporcionar sugerencias prácticas, derivadas de experiencias de investigación e innovación, para a los educadores de jóvenes y adultos. Participa activamente también en la conformación del proyecto de la Universidad de la Ciudad de México, y se da su tiempo para escribir interesantísimos artículos en La Jornada Michoacán, edición local del prestigiado diario de circulación nacional.

En 2002, el gobernador Lázaro Cárdenas Batel lo nombra asesor en materia educativa. Como tal, apoya el proceso de formulación del Programa de Desarrollo Educativo 2003-2008; asimismo, colabora en la definición del proyectos académicos de la Universidad Intercultural de Michoacán, de la Universidad de la Ciénega y apoya diversas experiencias de innovación de la Secretaría de Educación de Michoacán, como el programa de alfabetización Alfa TV (en donde colaboraron también destacados especialistas cubanos del programa “Yo Sí Puedo”, implementado en varios países de Latinoamérica) y el proyecto de Escuelas Integrales de Educación Básica, propuesto por el movimiento democrático magisterial de Michoacán y en donde destacadamente propone que los profesores que en ellas se incorporen deberán ser ante todo inconformes y críticos cuestionadores hasta de su propia sombra. Además, siempre generoso, acude a invitaciones que diversas instituciones y organizaciones académicas le hacen para que participe como conferencista en temas de formación de profesores, enseñanza de las ciencias, desarrollo curricular e historia del arte; convencido que la transformación de la sociedad debe iniciar por la transformación de uno mismo.

En los últimos años se vio severamente afectado por una terrible enfermedad. Aún así, continuó trabajando arduamente. En un comunicado que envió a sus amigos hace unos meses expresó:
“Hace tres meses les informé sobre la salida de mi nuevo libro Estrategias de autoaprendizaje con Editorial Trillas. Ojalá hayan tenido oportunidad de verlo y leerlo. Ahora les anuncio la salida de otro más, Educación y vida cotidiana con Editorial Santillana, que está en librerías desde la semana pasada. Esta obra está dedicada a un público más general, y la idea es dar y comentar instancias de muchas cosas que uno puede hacer por sí mismo en la vida de todos los días para enriquecer e ir consolidando la propia educación.

“De la salud, mal, la verdad. Entre el cáncer, la anemia hemolítica autoinmune que tiene asociada y la debilidad extrema que ambas cosas me producen, pues tengo que ir casi diariamente al hospital para estudios y análisis, transfusiones de sangre y/o de plaquetas, quimioterapias, cambio total de plasma sanguíneo, en fin. Para remate, la quimio me ha provocado cataratas y subida de la presión intraocular en ambos ojos, con lo que veo todo muy borroso y casi no puedo leer ni trabajar. Apenas termine con esta tanda de quimio, me operan de las cataratas y podré leer y trabajar un poco más. Bueno, pero de todas maneras ya ustedes saben que lo terco no se me va a quitar ahora y que vamos a seguir a como dé lugar… JM”.

Finalmente, recibimos la triste noticia de su deceso, acaecido el 17 de agosto de 2008, en la ciudad de Bristol, Inglaterra. El recuerdo de quien merecidamente fuera acreedor del Premio Luis Elizondo en Educación y de la Presea Lázaro Cárdenas, y su gran obra, perduran no sólo para sus amigos, sino para la educación mexicana, latinoamericana y mundial.

UN EJEMPLAR EDUCADOR I


J. ABELARDO MEJÍA RODRÍGUEZ Y J. RUBÉN MONTAÑEZ SÁNCHEZ / I PARTE
Un ejemplar educador
"Tengo poco más de 60 años de estar intentando aprender ciencia y poco más de 50 tratando de enseñarla. En ese lapso fugaz han acontecido muchas cosas en el campo de la educación en ciencias, pero me han sucedido muchas cosas más a mí; algunas la he aprendido de las demás; otras se me han ocurrido a mí solito y otras más han ido surgiendo casi por sí mismas del trabajo duro con alumnos, con docentes y con investigadores…”.
J.M. Gutiérrez Vázquez.
A unas semanas de iniciado el ciclo escolar 1975-1976, el fotógrafo Carlos Blanco, amigo de una compañera de trabajo, se comunicó con nosotros, un grupo de jóvenes que nos iniciábamos como profesores echando a andar una escuela “experimental” en el pujante puerto de Lázaro Cárdenas, en la Costa michoacana, para proponernos que recibiéramos al equipo del Departamento de Investigaciones Educativas (DIE) del Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, que estaba realizando talleres académicos con profesores de educación primaria, con el fin de trabajar las propuestas de materiales y métodos educativos que estaban dando forma la Reforma Educativa promovida por el gobierno de Luis Echeverría Alvarez.
Rápidamente nos pusimos en contacto con el supervisor escolar y los directivos de las otras escuelas primarias de la localidad, quienes, un tanto desconfiados porque la propuesta del taller no viniera de las autoridades educativas estatales, pero también con cierto interés por conocer las propuestas de académicos oriundos de la ciudad de México, finalmente aceptaron participar en el taller.

Encabezando al equipo del DIE se presentó el doctor Juan Manuel Gutiérrez Vázquez, un hombre maduro, de voz fuerte y firme, de larga melena y barba, camisa de manta, pantalón de mezclilla y huaraches. Hacía poco tiempo había fundado el DIE e iniciado la formación de un equipo de jóvenes investigadores, a quienes la Secretaría de Educación Pública encomendaron la elaboración de los libros de texto gratuito de ciencias naturales para la educación primaria. En dicho equipo participaban científicos (biólogos, físicos, químicos, astrónomos, entre otros), sociólogos, antropólogos, filósofos, psicólogos, pedagogos, fotógrafos, diseñadores gráficos y, destacadamente, profesores de educación primaria.

Varios de ellos se presentaron a conducir las actividades del taller. Un taller con variadas actividades que enfatizaban la necesidad de construir una perspectiva integrada en la enseñanza y aprendizaje de las ciencias naturales, de desarrollar metodologías activas con un amplio uso de actividades experimentales y de observación directa de la naturaleza, de aplicar estrategias colectivas en la organización del trabajo en el aula, y de favorecer el registro y la matematización de la realidad. Se mencionaron también dos de los problemas que se venían enfrentando en la aplicación de esta Reforma: uno de ellos, más bien de tipo cultural, era la resistencia de varias comunidades a abordar los temas de la evolución de la vida y del universo; el otro, la oposición de la derecha a los contenidos de educación sexual, que se presentaban de manera gradual a lo largo de la educación primaria.

Los profesores que asistieron al taller participaron con entusiasmo y no sin asombro al percibir la calidad de los conductores del mismo y el dominio que mostraron en el desarrollo de los temas. Todavía más se incremento su asombro cuando, al día siguiente, el doctor Juan Manuel Gutiérrez Vázquez aparecía en el noticiero de un canal de televisión con cobertura nacional, haciendo comentarios sobre grupos ultraderechistas del norte del país, quienes en un afán protagónico quemaron en una plaza pública los libros de texto gratuito de ciencias naturales, por atentar contra la moral y las buenas costumbres, al incorporar los temas de sexualidad referidos.

MINIGUIA DE ACCION

Con mucha frecuencia en nuestra labor profesional nos dan tareas por realizar o nosotros mismos queremos desarrollar alguna idea y aterrizarla en la elaboración de un proyecto o emprender alguna ACCIÓN; sin embargo, quizá no sepamos por dónde empezar o cómo estructurar el esquema general. La siguiente miniguía te puede ayudar. Es una traducción de una parte del texto BEYOND THE CODE del autor indú RAJESH SETTI http://www.rajeshsetty.com


1. Conocer dónde estamos.

2. Saber lo que queremos ser.

3. Identificar las brechas (lo que falta en la ecuación).

4. Definir un plan de acción para llegar a donde queremos ir.

5. Identificar los indicadores clave del desempeño.

6. Mantener un sistema de puntuación para medir el progreso y la retroalimentación.

7. Modificar el plan de acción basado en la retroalimentación.